Sobre el Ciclo

Ciclo Montevideo Danza es un proyecto cultural independiente que conforma la programación central de danza contemporánea del Teatro Solís y ha sido, junto al trabajo de los artistas, uno de los motores fundamentales en el desarrollo escénico y profesional de esta expresión cultural en los últimos 12 años.

Año a año se selecciona un nuevo curador y se realiza una convocatoria abierta dirigida a artistas nacionales residentes en el país y en el exterior, así como a artistas extranjeros que vivan en Uruguay. La grilla se conforma por 7 espectáculos, entre los cuales se considera la programación de al menos 1 ópera prima u obra de artista emergente.

En estos años de trayectoria el caudal de propuestas que se reciben ha crecido enormemente, junto al crecimiento que ha tenido esta expresión cultural que cuenta, año a año, con más adeptos.

A los proyectos seleccionados se les da apoyo económico para gastos de producción, el total de los recaudado de la venta de localidades descontando el porcentaje para sala, registro fotográfico y en video de una de sus funciones y una semana de residencia en la sala polifuncional del Instituto Nacional de Artes Escénicas, donde se realiza el montaje de los espectáculos.

La curaduría del Ciclo 2021 estuvo a cargo de Eugenia Silveira Chirimini. Con ella también se articularán instancias de acompañamiento de los procesos creativos, especialmente de aquellos guiados por artistas emergentes.

 

 

PALABRAS DE LA CURADORA

La originalidad no está en lo fantástico,
sino en el nuevo uso de las cosas conocidas

 John Dewey 

“El nuevo uso de las cosas conocidas” es una forma de nombrar lo que aparece como constante en gran parte de las obras postulantes para la convocatoria al ciclo 2021. Y el nuevo uso al que me refiero es al baile, al movimiento, al goce, a la celebración, a la inminente necesidad y deseo de expresar a través de la danza todos los conceptos que queramos decir, siendo la danza y la música los principales protagonistas de esta edición y, por sobre todo, el deseo que nace del placer de bailar

Durante el proceso de curaduría pude constatar el inmenso crecimiento que está sucediendo desde hace varios años en la danza contemporánea independiente uruguaya. Se aprecian cambios generacionales contundentes con nuevos paradigmas, nuevas necesidades, nuevos conceptos, nuevas danzas que comparten el deseo de danzar infinitamente, con la atención puesta en el cuerpo profundo. 

Por otra parte, es maravilloso apreciar que la cultura popular se asoma cada vez más a la escena contemporánea, batallando por un lugar dentro de la danza contemporánea. Me reconozco como integrante de esta batalla constante. Muchas propuestas que resignifican la conexión sonora entre danza y música. El formato Dj Set se reafirma en la escena contemporánea, siendo la música creada una vez más no sólo por músicxs, sino también por bailarinxs-creadorxs, dándole otra significación a la creación sonora y transformando la música y la danza en protagonistas de la creación y la construcción en un diálogo horizontal, traspasando los límites de las diferentes disciplinas, creando de manera transdisciplinaria. Borrando cada vez más las fronteras disciplinares, siendo curiosxs y “atrevidxs”, asumiendo el riesgo que eso conlleva. El diálogo constante y el feedback infinito, nos permite crear en comunicación y desde lo desconocido, convirtiéndonos en artistxs cada vez más osadxs creativamente, que no responden a los mercados culturales, transgrediendo, mixturando estéticas y disciplinas, fusionando conceptos e ideas, mutando formas pre establecidas para que “nuevas” formas tomen el riesgo y espejen la necesidad del acto y cambio creativo. 

El cambio de creencias a nuevas creencias, la sexualidad explícitamente expresada para sacarnos las telarañas del patriarcado arcaico, son algunas de las necesidades de los creadorxs. La potente presencia de la tecnología en nuestra vida diaria es evidente, y no es ajena en nuestra creación artística la tecnocultura como ideología. 

El 2021 es un año bisagra para el Ciclo ya que se ha establecido con fuerza la conciencia de la incertidumbre, donde el presente es lo único que nos da certeza. Crear con la incertidumbre como un aliado y no como un enemigo. 

La reinvención de lo que ya conocemos, la construcción de lo que no conocemos en nuestras manos, dejar de ser predecibles para crear posibles futuros, es el desafío más claro que presenta esta nueva edición del ciclo. 

Para cerrar, agradecer la invitación y confianza para realizar la curaduría 2021. Los 54 proyectos que se presentaron este año a la convocatoria fueron el claro reflejo de la necesidad y escasez de espacios de expresión y difusión para la danza contemporánea uruguaya. Los uruguayos seguimos siendo reticentes a la innovación de políticas culturales públicas. La existencia y perseverancia del Ciclo se incrementa cada año, no sólo para la comunidad de la danza sino para el público en general. Su inmenso valor para la escena local nos plantea nuevos desafíos en términos de importancia y poder transformador del arte para el desarrollo del futuro. 

Eugenia Silveira Chirimini